PARA DESCRIBIR UNA FLOR
(en proceso)

Vilem Flusser dice que el fin del mundo es inevitable. Esa probabilidad está latente e impresa en la Historia. Nuestra responsabilidad ética, como entes culturales, es la de informar al mundo a través de lo nuevo y de esta manera ensanchar y alejar (en el tiempo) las probabilidades del fin.

La gran pregunta que arroja el filosofo checo-brasileño es la siguiente: ¿Como podemos construir un mundo nuevo si nuestras herramientas/aparatos están diseñadxs para repetir el anterior?

Las imágenes que componen el proyecto PARA DESCRIBIR UNA FLOR son tomas directas realizadas con la función panorámica de la cámara fotográfica de un celular. Este modo de captura, diseñado para registrar la amplitud de un paisaje, es orientado, en cambio, hacia una unidad mínima del mismo: el pétalo de una flor. Se produce un desplazamiento en el uso de la función del aparato que revela un gesto de continuidad. Así, los pétalos son paisajes y los paisajes son flores.

Es a través de la desobediencia y el juego que podemos crear posibilidad de mundo(s). Basta con mirar lo de siempre con un nuevo punto de vista para verlos florecer.