RUINAS SIN TÍTULO
(2019)
En RUINAS SIN TÍTULO los restos de tres grandes imperios (Bonampak, Pompeya y el mausoleo de Qin Shi Huang) son fotografiados forzando el procesador de una cámara digital.  

Las imágenes resultantes son vestigios de construcciones. En ellas podemos ver tanto la matriz de la ruina referente como la de la imagen digital y sus procesos estructurales de construcción .

Son fotografías de ruinas y son ruinas también.


 




¿Cómo construimos una imagen a partir de algo que casi no vemos?

El estudio de ruinas tiene como objetivo recuperar restos materiales y estructuras arquitectónicas para analizar el pasado y revalorizar antiguos conocimientos. Las huellas, rastros y objetos encontrados pueden dar cuenta de usos, costumbres y formas de organización social de antiguas civilizaciones.




Las ruinas fotografiadas en este trabajo son de tres sitios históricos localizados en distintos continentes que representan los restos de grandes imperios: Bonampak que es un sitio arqueológico de la Cultura Maya en el estado de Chiapas, México, el Mausoleo de Qin Shi Huang, primer emperador de la China unificada, perteneciente a la dinastía Qin, y Pompeya, ciudad de la Antigua Roma enterrada por una violenta erupción del volcán Vesubio.


Los restos de estas construcciones nos muestran indicios de lo que fue, lo que ya no es. Una evidencia de que allí, en ese lugar algo sucedió que vale la pena recordar. Podríamos pensar de manera similar a la fotografía. En su carácter más elemental, funciona como medio para la documentación de un hecho, un lugar o una acción. Registra algo que ya no volverá a ocurrir.




Lo que vemos en una fotografía, sucedió.




Cuevas, puertas, portales, grietas, quebraduras, ornamentos, vasijas, siluetas, esculturas,  calaveras, escaleras, columnas, paredes, rocas, techos, pisos, paredes, escrituras, lanzas, puntas, armas, sombras, iluminaciones, máscaras, armaduras, pinturas…


Todo eso o nada de eso.

Ante estas imágenes ambiguas, solo nos queda reconstruirlas, pensar en el referente posible. Luego de ver varias de estas fotografías, la referencia tiende a disolverse y comenzamos a reconocer las marcas que se producen por el esfuerzo del sensor en situaciones de gran exigencia. Más que observar ruinas, lo que vemos es la construcción de una imagen que nos lleva a pensar sobre lo que tenemos ante nuestros ojos, a armar una imagen a partir de lo que la cámara pudo construir frente a estas construcciones destruidas.

Esto no es una ruina.
El motivo no es el tema.
La fotografía miente.
La única verdad es la ficción.



Manuel A. Fernandez